jueves, 13 de mayo de 2010

Mi primer pan (pan de mie o pan de molde)





Hoy he hecho mi primer pan, algo que me parecía totalmente imposible. Pero, ¡lo he conseguido y está para mojar...PAN! Un sabor delicioso, una textura crujiente por fuera, pero tierno por dentro. Lo mejor es el olor que desprende cuando se está haciendo en el horno; de repente, en vez de en tu casa, te encuentras en la panadería esperando que te atiendan.
Para mí esta receta es especial; he descubierto un mundo aparte lleno de recetas, sabores y formas, ¡lo que me queda aún por experimentar! Mis utensilios de cocina y método de preparación resulta algo rudimentario, pero para mi satisfacción, el resultado de este pan, es perfecto.
Gracias Eva por esta magnífica receta y por tus consejos. Seguiré visitando Ma petite boulangerie ahora que ya he roto la barrera de los panes;)).

Por curiosidad os pongo un pequeño ensayo sobre el pan.

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ANTOLOGIA DEL PAN
(Salvador Novo)

El Pan, según la Biblia, resulta ser tan antiguo como el hombre mismo. Adán, vegetariano, al ser echado de su huerta, no sólo fue condenado a ganarlo con el sudor de su frente, sino que iba en lo sucesivo a alimentarse de carnes –caza y pesca- para tragar, las cuales necesitaban acompañarse de pan, tal como nosotros. Las frutas y las legumbres pasan sin él. Mas para aquellas constantes excursiones de nuestros abuelos prehistóricos, como para las nuestras, era bueno llevar sándwiches. Toda pena es buena con pan. Y el que tiene hambre, piensa en él. Lo comen las personas que son como él de buenas. Calma el llanto. ¿A quién le dan pan que llore? Y las personas sinceras le llaman por su nombre, y al vino vino.

El pan es sagrado. Manhá “¿qué es esto?” “El pan que se cuaje en torno de nosotros, mejor que en los trigales:” Antes, Lot (Génesis, III) hizo una fiesta “e hizo pan”. Y Abraham, cuando recibió a los ángeles, ordenó a la diligente Sara (Génesis XVIII) que preparara panecillos.

El pan no armoniza con ciertos guisos ni con determinados líquidos. Por eso a las personas inarmónicas se les llama “pan con atole” y es preferible comer tortillas con los frijoles y piloncillo con el atole. Tal hacían los indios y todavía o aceptan el pan. Es sagrado, he dicho, y es católico. Conformándolo con diversas maneras se celebran fechas notables: las roscas de reyes, el pan de muerto, y desde luego las torrijas y la capirotada y los chongos.

El pan es inseparable de la leche. Si incompatible con el atole, es indispensable con el chocolate o con el café con leche. Niños y viejos lo bendicen porque se reblandece mojándolo en “sopas”. No es menor su interés literario. ¿En qué novela con calabozos no aparece, con el jarro de agua, un pan duro? ¿En qué novela con altruismo no se habla de los mendrugos o de las migajas y no se dice: “nos arrebatan el pan.” ¿Y el amargo pan del destierro?

En nuestros pueblos, coloniales aún, el pan se vende en las plazas, en grandes canastos. Todavía las familias, en las “colonias”, tienen un panadero predilecto, aquel que constituye en flirt decorativo que llega a las cinco de la tarde, cuando ellos vuelven del colegio, con su gran bandeja de chilindrinas, hojaldras, violines, huesos, cocoles, monjas, empanadas, roscas de canela, cuernos, chamucos…

Las teleras –bolillos y virote, según la región- que consumimos usualmente en la mesa son adecuadamente grandes; parecen encerrar, además, en su forma de puño cerrado, una sorpresa. El pan rebanado, americano –el pan que usted comerá- ya se sabe que nada encierra. (¡Oh, razas blondas que procedéis por partes, por pisos, por años, por capítulos, por tajadas, por estados!)

La telera y el bolillo son aristocráticos, totales e individualistas. Nadie que se respete comerá delante de la gente una sobra de bolillo como se come una rebanada de pan. Y decid, francamente, ¿no halláis preferibles las tortas compuestas a los sándwiches, aun los pambazos compuestos?

Mas, ya aparecen casas americanas que reparten pan en automóvil: tostado y de pasas -¡poca imaginación nórdica!-, para todos los usos. Aquellos grandes surtidos de bizcochos para la merienda van desapareciendo. En los cumpleaños ya se parte el birth-day-cakes. El té substituye al chocolate y se toma con pan tostado o con pan de pasas. Los bolillos, grandes trigos, ceden su puesto a las monótonas rebanadas. México se desmejicaniza. “Con su pan se lo coma.”
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Pan de molde
320 gramos de harina de fuerza
8 gramos de sal
10 gr de mantequilla
18 gr de levadura fresca
40 gr de leche
220 gr de agua

En un bowl comenzar añadiendo el agua templada, donde se disuelve la levadura hasta que no queden grumos. Incorporamos la leche, también un poco caliente para evitar que la levadura pierda fuerza, la sal y la harina de poco en poquito y mezclamos con una cuchara de madera hasta que la mezcla se incorpore bien. Por último, se añade la mantequilla.
Después comenzamos con el amasado en una superficie limpia y enharinada durante 10 minutos más o menos, siempre intentando recoger toda la mezcla, como si se lavara la ropa en las antiguas pilas.
Una vez que tenemos la masa, se hace un cilindro con ella y se coloca en un molde enharinado; en mi caso uno de bizcocho rectangular de 22 cm. Aquí se deja reposar durante 1 hora y media, más o menos, para que doble de volumen. Si se puede colocar la mezcla en un lugar cálido, la masa subirá antes y mucho más (para conseguir este efecto yo calenté el horno 40º menos de un minuto y coloqué el molde dentro).
Cuando ha transcurrido esa hora y media. Precalentamos el horno a 210º y horneamos nuestro pan durante 40 minutos. Si en la cocción vemos que la parte de arriba del pan se ennegrece mucho, se puede colocar papal albal para taparlo. Ya preparado, dejamos enfriar sobre una rejilla.
¡Y ya está! ¡Un pan fácil y buenísimo!


9 comentarios:

Cuinera dijo...

Que pan mas bueno te ha salido! yo también estoy ahora con el pan, tiene algo mágico! con tan pocos ingredientes y según que manos lo trabajes sabe de una u otra manera además de ser de una u otra forma... es un placer amasar y mas verlo crecer en el horno y para poner la guinda a este pastel ya es lo mas el olor que desprende! te comprendo perfectamente, estamos en la misma aventura ;)

Me gusta tu blog me hago seguidora para no perderte la pista, te he conocido por el blog del hemc.

Besitos

Mayte dijo...

Hola Gitanilla, !! menuda pinta tiene ese pan ¡¡ a mi también me gusta mucho hacer pan, el pan casero está riquísimo.

Un beso

Paula dijo...

no hay nada como el pan hecho en casa. Me encanta que lleguen los domingos para hacerlo. El tuyo tiene una pinta deliciosa, menudas tostadas te puedes preparar por las mañanas ;)

Salu2, Paula
http://conlaszarpasenlamsa.cultura-libre.net

belinhagulosinha dijo...

que lindo teu pan mui bonito,besitos

*Eva* dijo...

Hola! me alegra ser la "culpable" de que hayas roto tu barrera con el pan. Eso si, vigila, qué hacer pan engancha!
bs!

ANRAFERA dijo...

...delicioso¡ gracias por el artículo y ésta buena receta. Saludos.

Gitanilla dijo...

Muchas gracias a todos!! qué alegría ver tantos comentarios buenos por aquí!! Os animo a que hagáis este pan, que es fácil y está...

Hilmar dijo...

felicidades por tu primer pan! ha sido todo un éxito. Quedó fantástico!!
saluditos,

Raquetuille dijo...

Hola Gitanilla!!! Y dices que mi blog es guay... anda que el tuyo... madre mía que pinta tiene este pan!!!!! Pásame una rebaná que con un poquillo philadelphia!!!!!! Mmmmmmm
Me quedo por aqui, besos

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