domingo, 15 de agosto de 2010

mini-Muffins a la lavanda




Veraneo en la playa de los monstruos y no precisamente porque me entremezcle con este tipo de personajes de películas de miedo, sino por causa del relieve playero de la costa granadina. Una orilla de piedras, rocas de diversos tamaños, ahora sí muy escasas son las que no superan el peso de un grano de arroz, vamos que contamos con lo que usualmente suele llamarse, peñascos.
Quienes estamos acostumbrados a esta playa la defendemos a capa y espada. Orgullosos y felices cada año nos citamos con La Herradura Beach, eso sí, cargados de zapatillas especiales para la hora de pasear por la orilla, las cuales creo que nunca he usado. A mí me gusta el dolor sentir las puntiagudas rocas y clarísimo está quien es nuevo en la playa, pues ves como a ningún miembro de la familia le falta el equipamiento completo anti-rocas.
Pero claro, no todo es gloria y si mis amigos y yo denominamos así a nuestro lugar de descanso será por algo. Específicamente por el poco glamour con el que uno puede lucir su cuerpo. Salir de la orilla del mar a lo Ana Obregón, imposible; nada tampoco de marcarte el momento de Hale Berry en 007, más bien, Lina Morgan en su primera visita a la playa...

Todos tumbados, sentados, 'arremolonados' en un una manta gigantesca de puzzles de toallas. Uno de mis amigos salta:
- Yo me voy a bañar que ¡ya no aguanto más!
El susodicho mira a otro, el otro le sigue con la mirada y se la devuelve a su vecino, ése un tanto dubitativo asiente y se vuelve al que se encuentra a su izquierda,... En 0,2, convencida toda la pandilla, ahora, adivino con un cien por cien de acierto el pensamiento conjunto: "De aquí a la orilla corriendo que si no la planta de los pies va a parecer carne a la brasa". De modo que en menos de cinco segundos la escena se convierte en una maratón hacia a la orilla de más de diez tiarrones bien formados y esculpidos, con tanteos de terreno incluida para escapar de las afiladas piedras puntiaguadas tan bien colocadas estratégicamente. Sin embargo, ya os puedo adelantar un: !Ay! ¡Joder! ¡XXXX con la piedra!; vamos lo que significa que alguno se ha dañado por el camino y saltando a la pata coja entra en tierras húmedas.
El mejor momento de todos: la salida del agua. Dejas de nadar y decides apoyar los pies en las rocas para paso a paso abandonar el rompeolas. Nada más colocar el primer pie, te resbalas por completo con la superficie escabrosa, te desequilibras y "palante como los de alicante". Vuelves con el intento y segunda prueba fallida. Venga, Gema que a la tercera va la vencida... Y sí lo consigues, pero con las piernas abiertas, como si estuvieras en pleno rodeo vaquero y los brazos a lo King Kong, con la mirada dolorida o, en lo mejor de los casos, temerosa. En este instante, te olvidas un poco de tu estabilidad y te recolocas el bikini no vaya a ser que en una de éstas haya perdido la colocación ideal y estés dando el espectáculo. De modo que dedín en el filo de la parte de abajo del bañador y manos bien preparadas para palpar la otra parte del conjunto.


Sin duda, la peor experiencia vivida, cuando me adentré en aguas turbulentas, es decir, en el mar con una bandera roja de grande como una catedral. Diversos factores se juntaron, que era una inconsciente adolescente, que me atraía el peligro y que quería demostrar a mi primer novio que a mí nada se me resistía. Así, que con todos sus amigotes delante yo muy concienciada me lancé mar adentro. Faltaba el Pepito Grillo de mi madre: ¿Alma mía dónde crees que vas tú?
Un fiel amigo me esperaba, por lo que el miedo se presuponía menor. Una vez dentro, me engrandecí: "Esto está chupado. Un saltito rápido y ¡ehhhh! por encima de la ola. Ahora para dentro y otra ola más". Hasta la vuelta me di para saludar y animar a mis amigas, que oteaban la aventura desde la lejanía. De repente, cuando me gire a mi posición frontal, visualizo mmmmuy a lo lejos cuatro olas de yo no sé cuantos metros de grandes. "¡Ay Dios! Josúuuu...¡Ea! y ¿ahora qué? ¡So lista! ¡Qué eres una lista!"
- ¡AAAAbbbiii! ¡Yo me salgo ya que mira lo que viene!
Mi amigo ni se inmuta... y me advierte:
- Yo me quedo, pero sí te sales, ¡sal ya que te van a pillar en el rompeolas!
Dicho y hecho... Coloco un pie, me escurro, sigo con el otro y absorción hacia la profundidad del mar. Cojo fuerzas y sigo con mi intento, cuando 'olón' que me revuelca. Dos volteretas enteras, oídos repletos de agua y piedras por todos lados. ¡Venga, Gema, tú puedes! Me levanto y sólo me da tiempo a ver a mis amigos descojonados, porque segundo 'olón' que decide embestirme. Mi bañador se rellena por consiguiente de piedras y yo me hago un lavado nasal por completo, con la cantidad de agua tragada podría haber echado agua por todos los agujeros de mi cuerpo durante dos días... ¡Venga Gema, que tú a lo mejor puedes! Y me levanto, pero igual que antes, tan sólo con la diferencia de que mis amigos han dejado de mirarme para señalar nerviosamente al frente, yo decido no darme la vuelta e intentar salir, sin embargo, ¿imaginaos que ocurrió? Tres volteretas de fuerza descomunal provocadas por una tercera ola. Yo pierdo la cuenta de todo y hasta en los dientes tengo chinos, eso sí, para una última ola que me dio tiempo a aguntar, pues la salvavidas de mi amiga Lucía no lo dudó ni un instante y ante mi falta de fuerzas se lanzó a mi rescate.
Salí, por fin del agua, con los pelos todos pegados en la cara, el bañador con bultos por doquier que me daban un aspecto tan "atracatitvo"... Mi bañador medio dentro, medio fuera, ya me entendéis, así que ante mi horror no me queda otra que el 'recolocamiento' a vista de todos. ¿Vergüenza? Toda la del mundo, ahora, sonriendo que iba, porque más valía la risa para no perder tanta dignidad y orgullo propio. Me fui directa a los servicios de un chiringuito y me deshice de todas las piedras que llevaba adheridas en el cuerpo, hasta en las orejas me aparecieron chinos...


Ahora os dejo una propuesta ¡im-presionante! Una revista para todos, sin tapujos en la lengua y super entretenida... Antonia magazine, que está triunfando y muy pronto seguro que la vemos como nuevo referente de revistas online. Por lo pronto ya está en Yo Dona con una entrevista, que aquí os dejo para que conozcáis mejor a sus creadoras.

Y la receta de hoy; unas buenísimas muffins con el sabor de la lavanda suave, delicado y muuy sugerente...



mini-Muffins a la lavanda

Ingredientes
3 huevos
250 gr de leche
70 gr de aceite de girasol
330 gr de harina
250 gr de azúcar
1/2 yogur griego
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de flores de lavanda
4 papeles de gaseosa: 2 azules y 2 blancos.

El procedimiento es muy fácil. Precalentamos el horno a 180º. Colocamos los huevos en un bowl con el azúcar y mezclamos con la batidora durante unos minutos hasta que se deshaga el azúcar y los huevos estén espumosos. A continuación añadimos el aceite y la esencia de vainilla y removemos para integrar todo bien. Se vuelca el medio yogur y la leche y se sigue uniendo los ingredientes.
Por último tamizamos la harina, los papeles de gaseosa y la lavanda y se añaden a lo anterior. Se mueve y se echa rápidamente en los moldes de muffins para meterlo en el horno enseguida y que no baje el efecto de los papeles de gaseosa. Dejamos hornear durante 20 minutos o hasta que veamos que la muffin está hecha y ¡a comer, que están deliciosas!

42 comentarios:

Itzi dijo...

¡Halaaaa!

Qué delicia.

Me he partido con el momento Halley Berry/Lina Morgan... jajajaja.

BEsitos.

Canelaytu dijo...

Yo creo que a todas y todos nos ha pasado!!!! Es un palo terrible!!!!! jajjjaja

Los muffins una delicia!!!

Un abrazo

Silvia dijo...

Me apetecen muchísimo estos muffins. El toque de lavanda tiene que ser fantástico. Con tu permiso me llevo dos.

Besos.

Sonia - L'Exquisit dijo...

Me encanta leerte y más así por la mañana mientras desayuno....

dónde está la lavanda en estos pedazo de muffins?? q ya me están bien asi, pero....y otra cosa, ahora q por fin me han traido de BCN papeles de esos de gaseosa (q yo no tenía ni idea de su existencia), me vienes tu con los colores azul y blanco...q diferencia hay?

Un beso,

Espe dijo...

pues no me imagino el sabor,si el olor,pero el sabor no..seguro que bueno,claro

Kako dijo...

Espectacular tu receta. Me encanta la lavanda y ahora se está usando mucho en cocina.
Gracias por esta receta, le daré curso muy luego.
Un beso.

Alcantarisa (cocinando en mi isla amarilla) dijo...

La receta, fantástica, ese toque de lavanda tiene que ser curioso, no lo he probado.

El texto... jajajaja me he sentido identificada, yo también sufrí una de esas, pero salí magullada, piedras clavadas en las manos, sangre en manos, cabeza y cadera... en fin, echa un cuadro que salí!

Un besito.

cristina dijo...

que ricaaa madre miaaa que hanbre me a entrado y sobretodo original besos

Jose dijo...

Me encanta la lavanda, pero nunca me la he comido. Esos muffins deben desprender un aroma fabuloso.

Que gracia el momento Hale Berry. Curiosamente yo tambíen hago referencia a ese momento en mi entradad de hoy.

Killa, besitos.

Hilmar dijo...

Ricas muffins y ese copete es una belleza!!
un abrazo y que tengas una feliz semana :)

Angie dijo...

Vaya odisea, Gema! jajajaja. Los muffins, geniales. Me encanta el olor a lavanda, pero nunca he visto que vendan las flores, o son silvestres? De cualquier manera, genial. Besitos desde Cádiz!

foodtravelandwine dijo...

Que buena historia.....me encanta leerte....y uno de esos muffins esta perfecto para mi cafecito ahora.....Abrazos, Marcela

Puchereta dijo...

Bueno no te averguences por las pintas con las que saliste, ¡si yo te contara!, a mi esto mismo me paso con unas olas despechadas pero es que encima cuando sali del agua casi iba en bolas, hubiera preferido que me tragara la ola de la verguenza que pase. Y no sabes lo que se rieron a mi costa, si es que de esto hace ya unos cuantos años y sigue siendo la anecdota chistosa que siempre se cuenta en las reuniones de amigos. ¡Ten amigos pa esto!
Sobre los muffins ¡chulisimos y riquisimos!
me encantan los altos que te quedaron, ya me contaras si usaste algún molde o capsula especial.
Besitos guapisima

Gloria dijo...

Chiquilla!!!! como te echaba de menos, y tu vas y vuelves con esta historia que me ha puesto los pelos de punta, casi me ahogo yo.
Eres muy atrevida mi niña!!! jejejeje.
Menos mal que me has endulzado con esta preciosidad de muffins, que si no......te daba yo a ti agua!!!!
Un besazo guapa.

Cavaru dijo...

Me encanta la lavanda,el olor y el sabor!
Tus muffins geniales,qué ricos tienen que estar.
Besitos guapa

Ly dijo...

uyy que buenas!! con el gustito que le estoy yo cogiendo a la lavanda,seguro que te los copio.
Bss

Amanda dijo...

Qué fuerrrteee!!! ;-D
Los muffins deliciosos seguro.
Besitos.

Filo dijo...

Te han quedado estupendos, la lavanda no he utilizado nunca, pero el olor me encanta, bssss

Visc a la Cuina dijo...

Unos muffins de lujo total, igual que tu historia ;)

Sara dijo...

Pues Sonia te lee por las mañanas y esta nena a estas horas y cda día me gustas más . Eres más maja que las pesetas, como no se te va a querer...Se ven super jugosos esos muffins, muy blanditos ,no? un beso gitanilla y oleeeee!

MªJosé dijo...

te han qeudado espectaculares y con ese toque de lavanda seguro que triunfaron.
besoss guapaaaa

Empar dijo...

Nada mejor que tomarse un par de ellas después de leerte, que pena que no se puedan extraer de la pantalla.
Imagino tu momento rompeolas. Je jeje.
Un beso.

La Cucina del Topino dijo...

Se ven DELICIOSAS! blanditas y livianas, me llevo unas cuantas!
Besitos

jose manuel dijo...

Interesantes y ese sabor a lavanda nunca lo he probado. Saludos

leticia dijo...

Lastima que ya se está pasando la época de la lavanda, un aroma muy apetecible!
Saludos,

COCIALI.COM dijo...

Tiene que tener un saborrrr de alucine ¡¡
Me encantan, yo nunca lo he pobado ese sabor, besitos Ali

ANA dijo...

Me encanta el aroma que desprende esta flor. Los muffins no podian estar más ricos.

Besos!
Ana de: 5 sentidos en la cocina

Irmina Díaz-Frois Martín dijo...

La lavanda es una de mis aromas preferidos y su flor también. Me gusta emplearla para aromatizar postres, desde unos terrones de azúcar hasta unos bollos, por eso me imagino el sabor de estas magdalenas y me hacen soñar...
Excelente!!
Un besito.

mesilda dijo...

Vaya copete!!Da gusto verlos,te ham quedado muy bonitos y con un colorcito divino.
Besets.

Alanda dijo...

Deliciosos muffins, si hasta aquí me llega el olorcito a lavanda....Te han quedado espectaculares.Un beso

Nati dijo...

Que pintaza tienen estos mufins. Un besazo.

Irene dijo...

gemma,que fotos tan divinas, hasta con sus servilletas lavandas!me encantan, seguro que tienen un aroma increible!!!un besote

Alice dijo...

Deliciosos esos muffins para comerse dos de un tirón. Por cierto da gracias que a nadie se le ocurrió hacerte una foto durante la agonía jejeje. Un besito

Toñi (picapusa) dijo...

aissss, que risas!!! mira.. los muffins tienen una pinta deliciosa, pero tu historia... me he partido de la risa con el momento hally berry- lina morgan !!! asi tal cual , asi como lo has descrito, la cruda realidad!!! jajajaa.

besos artista!

Goyi dijo...

Pero qué rico aroma que me llega a lavanda, vaya bocado de lujo...
JA,JA,JAAA...me encantan tus historias...
Besitos wapa

capisi dijo...

Que originales muffins me llevo la receta y un par de ellos , un beso.

SACERDOTISADEISIS dijo...

Me suena esa historia de la playa porque a mi me pasó algo "parecido" hace ya mil años... Y también me llevé mi buen revolcón con arañazos incluídos. Claro que yo no tenía para compensar estos ricos muffins de lavanda. Estoy intrigada, cómo sabrán. Seguro que deliciosos.

Un besito,

Sacer

Olga dijo...

Qué cosita más rica nos has hecho, ¿pero sabe a lavanda? o no le da tanto sabor? No he hecho nunca algo con lavanda. Tendremos que probar.
Un saludin
Olga

Carol dijo...

Holaaa Guapa! Que tal?? Yo ya he vuelto de mis vacaciones, aunque me han sabido a poco...
Que originales estos muffins de lavanda! Voy a dar una vuelta por tu blog, a ver que ha pasado por aquí en mi ausencia!

Un besito!

Sara dijo...

Oooooohhh.... Tienen una pinta delicada y deliciosa....

Hilda dijo...

Ohhhh... qué preciosidad de muffins.
Me encanta la lavanda, pero nunca la he utilizado para la cocina.
Eso hay que remediarlo.

Chica, qué angustia...que mal rato.
En La Herradura hay olas así de grandes ??? recuerdo que era un sitio precioso (hace 25 años), debería volver, verdad ???

Besinos

Chari dijo...

Impresionantes, me han encantado!!!!

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